Por qué soy del Madrid
No vengo de una familia especialmente futbolera. No me hice del Madrid porque mi padre fuera del Madrid, más bien al contrario, mi padre acabó haciéndose del Madrid porque su hijo era del Madrid.
Cuando empecé a ver futbol con más o menos uso de razón, a los ocho o diez años, eran mediados de los setenta. Me encontré con un equipo que no sólo representaba a mi ciudad, pues aunque vivo en Jaén nací en Madrid, sino que era un equipo con una gran calidad técnica, que solía mandar por completo en los partidos, hasta el punto de avasallar a veces al contrario (avasallar fubolísticamente pero siempre con respeto), un equipo que además jugaba como un bloque, que atacaba, atacaba y atacaba, y que solía marcar muchos goles. Un equipo en el que además un tal Don Santiago Bernabéu sabía inculcar a cada jugador que llegaba los valores que solían caracterizar a este club (casta, orgullo, espíritu de lucha, señorío) lo demás venía sólo por la calidad de los jugadores. Era la época de Miguel Angel, San José, Pirri, Benito, Camacho, Del Bosque, Velázquez, Breitner, Netzer, Amancio, Juanito, Santillana, etc etc. Era fácil ser de aquel equipo y así mi corazón pasó a ser blanco, sin saber, con la ingenuidad propia de un niño, que en futbol cuando se es de un equipo ya se es para toda la vida.
Algo más tarde, coincidiendo con la muerte de Bernabéu el Madrid pasó por una etapa de más sombras que luces. Los García eran lo más representativo de la cantera blanca y los fichajes extranjeros no eran fichajes relumbrantes que pudieran decidir partidos. Aún así y con Boskov en el banquillo ("90 minutos son molto longos en el Bernabéu" o "futbol es futbol") se ganó alguna liga y nos plantamos en una final de Copa de Europa, aquella ansiada competición de cuyos triunfos habíamos oído hablar pero que no habíamos vivido muchos madridistas. No pudo ser, siempre recordaré aquel mano a mano de Camacho delante del portero con 0-0 en el marcador ¡ayy!
Luego llegó un tal Ramón Mendoza a la presidencia, tuvo la suerte de coincidir con la explosión de la quinta del buitre y fichó jugadores como Buyo, Maceda, Gordillo y Hugo Sánchez. Se formó un equipo que se paseó durante cinco años por España, con resultados en algunos casos de verdadero escándalo. Aquel es el mejor Madrid que recuerdo haber visto, y el Buitre se convirtió en mi ídolo, siempre le agradeceré el haberme ofrecido las mejores tardes de futbol que he vivido en mi vida, y que dudo pueda volver a vivir iguales. Para mí el buitre es uno de los grandes de la historia, aunque la historia no lo haya acabado considerando como tal, lo admiré tanto como después me ha decepcionado como directivo.
Pero... les faltó la Copa de Europa para que aquel equipo pasara a la historia como uno de los mejores equipos del Madrid, sino el mejor. Estuvieron un par de años cerca de conseguirlo, muy cerca el año del PSV, pero no pudo ser.
Cuando la estrella de la quinta comenzó a declinar, se atravesó otra pequeña travesía por el desierto, años en los que las figuras del Madrid eran Zamorano, Amavisca o una figura en ciernes como Raúl, al que se le auguraba un gran futuro.
Y llegó un tal Lorenzo Sanz. rehizo la plantilla fichando jugadores como Illgner, Panucci, Roberto Carlos, Seedorf, Mijatovic, Suker, Savio, Karembeu, McManamann, Solari, etc. Se venía de un año horrible en el que el equipo ni siquiera se había clasificado para Europa, y el primer año, con Capello en el banquillo, se ganó el título de liga. Al año siguiente, ya sin el italiano, ¡campeones de Europa! Cuando casi nadie lo esperaba, sin ser favoritos, ¡de nuevo campeones 32 años después! Generaciones enteras de madridistas por fin pudimos saber lo que aquello significaba, nos sentíamos en una nube, el Madrid volvía a estar en lo más alto, el lugar que le correspondía. Aquel equipo siguió ganando títulos, otra liga, la intercontinental, ¡y una segunda champions dos años más tarde!
Hasta que un mal día llegó un Ser Superior y comenzó la operación de acoso y derribo. Vendió a Redondo para traer a un barcelonista confeso ("blancos llorones, saludad a los campeones) se deshizo de MacManaman y así poco a poco. Mientras quedaron restos del equipo anterior, aún dio para ganar una tercera champions y otra intercontinental, pero en cuanto el equipo se renovó por completo, todo aquello desapareció.
Pensó que por llenar al Madrid de Vedettes los triunfos llegarían por sí solos, y se equivocó por completo. Puede que hiciera una buena gestión económica, eso no lo discuto, pero su gestión deportiva lo convirtieron (EN MI OPINION) en el presidente más nefasto de la historia del Madrid. Hasta que después de tres temporada sin ganar absolutamente nada, un buen día se largó por la puerta de atrás.
Volver a rehacer el equipo no era tarea fácil, aún así en los tres años que este personaje estuvo fuera del club consiguieron ganarse dos ligas.
Pero regresó, y vueltas a las andadas, el primer año ha sido la continuación de los últimos en los que estuvo (nada de nada) ¿si echa a un entrenador por no ganar ningún título en un año porque no se larga él que lleva cuatro sin ganar nada? Ha vuelto a llenar el equipo de vedettes y como última vuelta de tuerca, se ha deshecho de los últimos estandartes que le quedaban al club, Raúl y Guti, los únicos que aún podían representar algún resto de todos aquellos valores de los que hablaba al principio. Queda Casillas y poco más. Ahora somos una multinacional de jugadores que en su mayoría sienten poco o nada los colores, que quema entrenadores como en los mejores tiempos de Jesús Gil, y que sigue teniendo a un egocéntrico en el sillón presidencial.
Hay momentos, después de tanto años, de tantas vivencias, y de tantos momentos mágicos del Madrid grabados en la retina, en que cuesta reconocerse con este equipo.
Pero evidentemente, se es madridista para siempre. Los presidentes pasan, los entrenadores, pasan, los jugadores pasan, PERO EL MADRID PERMANECE.
¡¡HALA MADRID!!
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